Focos, alta costura y estatuillas: en la pasarela exclusiva de los 2027
Hay mañanas en las que una se levanta con la sensación de que el aura de su ciudad es diferente. Eso nos pasó a muchos en Navarra el día que se hizo oficial que la gala de los Premios Goya 2027 se celebrará en Pamplona, concretamente en el Navarra Arena. Quienes nos dedicamos a mirar el mundo a través de la lente de una cámara, sabemos que Navarra tiene algo magnético, sus calles empedradas y sus adoquines, lo antiguo mezclado con lo nuevo, su historia… pero saber que los ojos de toda la industria del cine se van a clavar aquí el próximo 6 de febrero… nos ha despertado un cosquilleo en el estómago que va a ser difícil de calmar desde ahora hasta que empiece la alfombra roja. Como fotógrafa, mi día a día consiste en buscar la belleza, fijarse en los detalles, y captar los momentos clave, y os aseguro que la expectación que ya se respira en las calles de Pamplona es un festival de emociones en sí mismo, que no solo lo palpamos, los “captantes de emociones” sino que se respira en el ambiente. No hace falta esperar a que se anuncien las nominaciones este 15 de diciembre para notar que la ciudad se está transformando. Lo ves en las conversaciones, en las sonrisas cómplices de los compañeros del sector audiovisual navarro y en el orgullo de ver que nuestra comunidad, que lleva tanto tiempo como olla de talentos y que recibe por fin este reconocimiento en mayúsculas.

A NIVEL PROFESIONAL, os confieso que ya estoy ordenando mentalmente mi equipo.. Para quienes estamos acostumbrados a retratar la cultura y a buscar esa magia onírica, los Goya no son solo una gala de premios, son una oportunidad de oro para documentar la historia viva de nuestra cultura desde casa. Detrás de cada plano, de cada foco y de cada estatuilla hay miles de horas de trabajo técnico y artístico. Que la Academia de Cine haya elegido el Navarra, es una alegría inmensa para todos los que peleamos por sacar adelante proyectos culturales fuera de los circuitos tradicionales de siempre. Secretos y la gran intriga de la alfombra, ¿quién vendrá? Pero hablemos de lo que nos quita el sueño a los más curiosos. No puedo evitar intentar leer entre líneas cada comunicado de la Academia. De momento hay muchos nombres en las quinielas, y estamos todos a deseo de saber. Todavía no conocemos quiénes llevarán la batuta de la gala ni qué músicos “romperán” el escenario del Navarra Arena, lo que alimenta infinitas tertulias en comidas reuniones de familia o discusiones amistosas en bares. Tras el éxito de Luis Tosar y Rigoberta Bandini en Barcelona, el listón está altísimo. ¿Qué grandes voces veremos este año en directo? Ya echan humo las predicciones, yo tengo las mías, pero esta vez me las guardo para mí. Aunque los académicos votan en unas semanas, las miradas están fijas ya en varios directores. Hay muchas quinielas y algunas pistas… soñar con capturar semejantes talentos caminando por la alfombra roja en el precioso invierno pamplonés es algo que a cualquier fotógrafo le acelera el pulso, y el latido del corazón. Tic, tac, tic tac…

¿Por qué los Goya de Pamplona son diferentes?
Obviamente, cada año es único y especial, pero para mí como pamplonesa, este año es único. Esta 41ª edición no solo es histórica por estrenar sede en Navarra, hay cambios en el reglamento interno que van a marcar la diferencia en el ambiente. Por un lado, la Academia ha aprobado a mi parecer muy acertadamente, la regulación de la Inteligencia Artificial, protegiendo la creatividad humana, un debate que a los fotógrafos y artistas visuales nos toca muy de cerca. Las categorías de intérpretes revelación, se han endurecido y limitado lo que quizá nos traiga nuevas caras y sorpresas. En Pamplona y en febrero seguro que las temperaturas serán frías, pero el calor de nuestros corazones y pasiones que va a despertar la red carpet va a elevar los termómetros. Las miradas no se va a quedar solo en el posado oficial, ese que todos vemos al día siguiente en las portadas. A mí particularmente, me interesa la contraportada, las miradas cómplices entre nominados, los focos dorados, la atmósfera casi mágica llena de tanto glamur, los entresijos, los cotilleos, lo que ocurrió en la fiesta de después… todos esos detalles que cuentan la historia al completo.

Los Goya vienen a Pamplona y el viaje va a ser inolvidable. Nos toca ponernos guapos, preparar las cámaras. Pero, sobre todo, nos toca disfrutar. ¡Nos vemos muy pronto, en Pamplona, en el Navarra Arena!
Silvia Catalán / 5 de Noviembre de 2027
